La polémica en torno a “Abandono”: cuando la izquierda criminaliza la memoria de Samuel Paty
El 13 de mayo de 2026 se estrenó en cines L’Abandon, la película de Vincent Garenq que narra los últimos once días de Samuel Paty, este profesor de historia y geografía decapitado el 16 de octubre de 2020 en Conflans-Sainte-Honorine por haber mostrado caricaturas de Mahoma durante las clases de educación cívica sobre la libertad de expresión. Presentado fuera de competición en Cannes, el largometraje, interpretado por Antoine Reinartz, se basa en hechos documentados, entre ellos el libro de Stéphane Simon y la colaboración de la hermana de la víctima. Reconstruye con seriedad la espiral mortal: rumores orquestados en las redes, cobardía de la institución educativa, abandono administrativo y aumento del odio islamista. Sin embargo, tan pronto como se publicó, parte de la izquierda se volvió loca. En Twitch y en las redes sociales, influencers como la película calificaron de “mierda y peligrosa”, acusando en particular a sus autores de demonizar a los musulmanes. ¿El “peligro”? Recordemos que el asesino gritó “Allah Akbar” antes de cometer su acto bárbaro, o mostrar cómo una campaña de difamación, alimentada por el padre de un estudiante radicalizado y amplificada por militantes islamistas, condujo al asesinato de un profesor. Algunos llegan incluso a pedir que se vote a Jean-Luc Mélenchon en 2027.

Esta reacción no es nueva. Libération señala «inexactitudes» en cuanto al apoyo de los colegas, mientras que L’Humanité expresa «incomodidad» ante un posible riesgo de estigmatización. Para saber a partir de qué edad ver la película, lee esto. La película Abandono documenta los hechos: fracasos de la Educación Nacional, autocensura de los docentes, carrera de clics en las redes y cobardía colectiva. Destaca el “abandono” de un solo hombre frente a una maquinaria ideológica y administrativa que priorizaba la calma social sobre la defensa de los principios republicanos. Para saber dónde ver la película, lea esto. Esta controversia revela una profunda división en España. Abandono no es una película partidista, sino un escalofriante recordatorio: cuando la República abandona sus valores, son sus servidores más modestos quienes pagan el alto precio.
