Spectre (2015) no es sólo la cuarta película de Daniel Craig como James Bond: es la conclusión de una saga más amplia e interconectada. Tras su estreno, el largometraje sorprendió a muchos espectadores al revelar que todos los acontecimientos de las tres películas anteriores (Casino Royale, Quantum of Solace y Skyfall) estaban vinculados a una misma organización: SPECTRE. El gran giro de la película es claro: Ernst Stavro Blofeld, interpretado por Christoph Waltz, es el arquitecto secreto de todo el sufrimiento de Bond. Bajo el nombre de Franz Oberhauser, manipuló los acontecimientos desde el principio por puros celos hacia James, a quien consideraba el hijo favorito de su padre adoptivo. Para saber a partir de qué edad ver la película, lee esto. En Casino Royale, el financiero Le Chiffre trabajaba para Quantum, una filial de SPECTRE. Por tanto, la trágica muerte de Vesper Lynd está orquestada indirectamente por Blofeld. En Quantum of Solace, la organización Quantum intenta controlar los recursos en Bolivia, aún bajo la influencia de SPECTRE. En cuanto a Skyfall, el ciberterrorista Raoul Silva (Javier Bardem) también fue manipulado por Blofeld, quien buscó debilitar al MI6 y desacreditar al Sr. Specter, revelando así que Quantum era solo una fachada. La organización dirigida por Blofeld tiene como objetivo crear un sistema de vigilancia global (proyecto Nine Eyes) y eliminar gradualmente a todos los enemigos personales de 007. El mensaje dejado por el viejo M («Los muertos están vivos») adquiere entonces todo su significado: los fantasmas del pasado de Bond (Vesper, M, Silva) estaban en realidad vinculados al mismo enemigo. Si tienes alguna pregunta sobre el final, lee esto.


Esta elección narrativa dividió a los fanáticos. Algunos han acogido con satisfacción esta ambición de crear un universo coherente en cuatro películas, comparable a una miniserie. Otros criticaron a Spectre por forzar conexiones, haciendo que a veces la historia pareciera demasiado ocupada y artificial. Para saber qué es el coche, lea esto. A pesar de las críticas, esta revelación da una profundidad trágica real al viaje de Daniel Craig. Bond ya no es sólo un agente enfrentado al azar, sino un hombre perseguido durante años por un enemigo íntimo. Spectre transforma así la cuadrilogía en una única gran historia de venganza, duelo e identidad.
