La serie Marvel Daredevil Born Again regresa a Disney+. Crítica de una segunda temporada más política que nunca.
Marvel nunca ha sido tímido a la hora de abordar temas políticos. Desde las críticas al gobierno presentadas en Captain America: Civil War hasta los mensajes sobre justicia racial de Black Panther, los estudios han demostrado su disposición a comprometerse políticamente, aunque siempre dentro de ciertos límites.
Con la segunda temporada de Daredevil: Born Again, disponible desde hoy en Disney+, eso cambia. El showrunner Dario Scardapane coloca al hombre sin miedo en el centro de una historia decididamente anti-Trump.

En la primera temporada de Daredevil: Born Again, Wilson Fisk/Kingpin (Vincent D’Onofrio) es elegido alcalde de Nueva York bajo un programa anti-justiciero. La temporada termina con la proclamación de la ley marcial por parte del nuevo alcalde.
Al comienzo de la temporada 2 (que hemos podido visualizar en su totalidad), las políticas draconianas de Fisk se aplican plenamente: su Grupo de Intervención Anti-Justicieros (AVTF) patrulla las calles y aterroriza a todos los ciudadanos, incluso a quienes no son justicieros. Daredevil (Charlie Cox) lidera una resistencia ciudadana decidida a derrocar a Fisk y al AVTF, mientras que su alter ego, Matt Murdock, está desaparecido.
Una temporada más centrada
Las implicaciones políticas son ya evidentes, pero antes de abordar este tema, es importante recordar que las dos temporadas de Daredevil: Born Again han contado con producciones muy diferentes. A pesar del regreso de varios actores, la serie comenzó como un proyecto completamente independiente de la serie de Netflix de 2015. Sin embargo, hacia el final de la producción, Marvel decidió vincular directamente Daredevil: Born Again con la serie original.

Los showrunners Matt Corman y Chris Ord fueron reemplazados por Dario Scardapane, guionista de The Punisher, quien reescribió la mayoría de los episodios y filmó el equivalente a tres episodios adicionales para crear el producto final. En una entrevista con Cinemablend, incluso calificó la primera temporada de «Frankenstein ensamblado». La temporada 2, en cambio, es completamente creación de Scardapane, ofrece mucho más para satisfacer a los fanáticos de Daredevil y parece más enfocada, aunque algunos elementos aún no tienen tanto impacto.
Una primera parte más débil
El primer gran problema radica en la primera mitad de la temporada, con episodios más débiles. Se pasa en gran parte con personajes secundarios y terciarios, mucho menos interesantes que Daredevil y Fisk, o que los veteranos de las series de Netflix como Karen Page (Deborah Ann Woll), Vanessa Fisk (Ayelet Zurer) y Bullseye (Wilson Bethel). Estos últimos son excelentes y merecen sus propias tramas, lo que obtienen. Pero también hay más de una docena de otros personajes introducidos en la primera temporada de Born Again. Cada uno de ellos recibe una trama en la temporada 2, que, en su mayoría, perjudica a Daredevil.

A pesar de esto, sigue siendo una excelente serie centrada en un héroe cautivador. Y alegrense, porque en las cinco temporadas acumuladas de Daredevil y Daredevil: Born Again, es solo la segunda vez (junto con la segunda temporada de la serie de Netflix) que el personaje principal luca su traje de cuernos desde el principio, sin transición gradual y sin que Matt Murdock haya (una vez más) abandonado a Daredevil. Charlie Cox continúa interpretando los dos lados del personaje magistralmente, transmitiendo toda la gravedad y presencia física.
Las escenas de acción de esta serie no alcanzan del todo la intensidad de la serie de Netflix, que era tan brutal y dinámica, pero tenemos algunas escenas impresionantes de Daredevil en plena lucha al final de la primera hora, y en general, la acción de esta temporada es emocionante.
Karen y Bullseye más presentes
Después de estar poco presente durante la primera temporada, Karen Page ocupa esta vez un papel mucho más central en la trama, y es un verdadero placer volver a ver a Deborah Ann Woll y Charlie Cox en pantalla. La temporada tiene escenas intensas donde Matt y Karen debaten su negativa rotunda a matar a sus enemigos (después de que él casi lo hace con Bullseye en la primera temporada) y la relevancia de esta elección dadas las circunstancias actuales.
Y precisamente, Bullseye es sin duda el personaje destacado de esta segunda temporada. Los tráileres insinuaban una posible colaboración entre Bullseye y Daredevil, pero digamos que la situación es más compleja, y el hecho de que haya matado a Foggy Nelson (sin mencionar numerosas otras víctimas) no se ignora.

Por supuesto, ser un asesino y un villano ficticio abominable no impide ser un personaje excepcional, y Bullseye es particularmente cautivador esta temporada, gracias en gran parte a la magistral interpretación de Wilson Bethel, quien captura perfectamente la perspectiva del personaje. Y cuando Bullseye desata su poder de «convertir cualquier objeto en un arma mortal», especialmente contra alguien que no es inocente, el espectáculo se vuelve indudablemente electrizante.
Sin embargo, notamos la ausencia de Frank Castle (Jon Bernthal), quien hará su próxima aparición en Spider-Man Brand New Day.
Demasiados personajes secundarios
Como se mencionó anteriormente, el resto de los personajes secundarios presenta una calidad variable. Al final de la temporada 1 se había comenzado a corregir la superficialidad de algunos personajes introducidos en Born Again, y esto continúa en cierta medida aquí, con roles más importantes para Kirsten McDuffie (Nikki M. James) y BB Urich (Genneya Walton).
En cuanto al entorno de Fisk, compuesto por Buck Cashman (Arty Froushan), Sheila Rivera (Zabryna Guevara) y Daniel Blake (Michael Gandolfini), gozan de una trama interesante, ya que siempre deben gestionar sus límites ante los caprichos de su amoral jefe.

Por otro lado, Heather Glenn (Margarita Levieva) sigue pareciendo fuera de lugar en la serie. Su papel como novia de Matt no encajaba, y ahora que trabaja para Fisk, la trama secundaria acerca de su historia de la temporada 1 nunca realmente cobra forma.
Aunque ha tenido mucho más tiempo en pantalla esta temporada, la sobrina del fallecido White Tiger, Angela Del Toro (Camila Rodriguez), es un ejemplo de personaje que sigue siendo superficial, con una personalidad básica. Tenía todo para realmente despegar y continuar la lucha de su tío de una manera más concreta. Esperamos algún día verla asumir plenamente el título de White Tiger.
El regreso de Jessica Jones
Varios personajes, sin embargo, dejan una huella, aunque algunos no aparezcan tanto como desearíamos. Este es el caso de dos de los justicieros: Jack Duquesne, alias Swordsman (Tony Dalton) y, por supuesto, el esperado regreso de Krysten Ritter en el papel de Jessica Jones.
Hay que esperar un buen tiempo para volver a ver a Jessica, y parece que podrían haber explorado más su personaje, ¡pero qué placer volver a encontrarla! Ritter sigue siendo tan ingeniosa y natural, y aporta una nueva energía a las interacciones con Matt. En cuanto a Tony Dalton, es excelente en el papel de Jack, aunque no parece ser suficientemente desarrollado.

Matthew Lillard, quien aparece regularmente en el papel del misterioso Sr. Charles y mantiene notables vínculos comerciales con los Fisk, también aporta su toque de excentricidad.
Otro punto fuerte reside en la fascinante interacción entre Fisk y su esposa, Vanessa, gracias a las magistrales interpretaciones de Vincent D’Onofrio y Ayelet Zurer. Vanessa sigue siendo la única persona que Fisk, un personaje aterrador e impulsivo, ama verdaderamente.
Allegoría a la política estadounidense
El uso alegórico de Fisk y su administración como paralelo a la política estadounidense contemporánea sigue siendo muy presente. La brigada anti-justicieros de Fisk, por ejemplo, se presenta como una representación bastante directa de ICE, tanto por los daños significativos y el sufrimiento que inflige a los ciudadanos. Si bien la sutileza no siempre está presente, el espíritu de los cómics clásicos de Marvel es innegable, reflejando los conflictos de la sociedad moderna.

En conclusión, la temporada 2 de Daredevil Born Again ofrece momentos indiscutiblemente emocionantes y satisfactorios, a pesar de algunos tramos que parecen haber sido apresurados. Sin embargo, sus mejores momentos se encuentran en el medio de esta temporada de ocho episodios, incluyendo un episodio particularmente conmovedor y cautivador, lleno de flashbacks que transcurren al inicio de la serie original de Daredevil de Netflix.
La alternancia entre el pasado y el presente se acompaña de inteligentes modificaciones en el estilo visual, recordando el de la serie original, en particular mediante un cambio en el formato de la imagen. Además, la temporada 2 de Daredevil Born Again se apoya más en los elementos narrativos y los personajes de la primera hora, brindando así a los fanáticos de larga data valiosos guiños.
Daredevil Born Again se estrena cada miércoles en Disney+.
Crédito ©Disney+
