Antes de su llegada a Disney+, Blancanieves tuvo un estreno nacional en cines, pero esta situación se suma a la humillación del remake y el estudio.
2025 aún no ha terminado, pero dado su desempeño lamentable en taquilla, Blancanieves se asegura casi ser uno de los mayores fracasos del año. Esta película, dirigida por Marc Webb, ha estado marcada por una serie de controversias relacionadas con la representación y el tratamiento de los siete enanitos, el príncipe encantador y la princesa homónima, así como por las posturas políticas de Rachel Zegler y Gal Gadot (a pesar de que la mayor parte de la indignación se dirige hacia la actriz principal).
Además, con la baja calidad del largometraje y el evidente desinterés de parte del público por los remakes de Disney, Blancanieves se ha convertido en uno de los mayores fracasos del estudio, junto a John Carter, Lone Ranger y otros como Milo en Marte. De hecho, ha recaudado 200 millones de dólares en la taquilla mundial, de los cuales solo 86 millones corresponden a la taquilla nacional, con un presupuesto mínimo de 270 millones, sin contar el marketing. Y su reestreno en salas norteamericanas no ha logrado invertir la tendencia. Por el contrario, ha confirmado el rechazo, si no la indiferencia, del público hacia este blockbuster.

LA NIEVE SIEMPRE ES MÁS BLANCA EN OTRAS PARTES
Blancanieves se estrenó en VOD este 13 de mayo en Estados Unidos. Antes de eso, Disney parecía pensar que el fin de semana del Día de las Madres sería la oportunidad ideal para reestrenar el remake que casi nadie había visto desde su lanzamiento el 21 de marzo. Prueba, por si fuera necesaria, de que hay cosas aún más ingratas que las planchas, los collares de pasta y las cremas antienvejecimiento.
Aunque solo se proyectaba en 310 salas, la película tuvo acceso a más de mil copias adicionales, pero sólo recaudó alrededor de 200,000 dólares en los tres días, lo que significa un promedio de 50 dólares por sala…
De hecho, tras un avance tan mínimo, la película sigue estancada en 86 millones de dólares en taquilla nacional, y Disney tiene más o menos la confirmación de que el público ya ha pasado a otra cosa (con títulos como Minecraft y Thunderbolts). Sin embargo, es difícil no comparar este intento desesperado (y condenado al fracaso) con el de Sony y Morbius en 2022.

Tras su fracaso, la película de vampiros con Jared Leto se convirtió en un meme en Internet (el famoso » It’s Morbin Time«) y el estudio pensó que podría aprovechar la ola reestrenándola, porque los que se burlaban de la película en Twitter seguramente correrían a las salas para verla o revisitarla… El resultado fue una recaudación de 300,000 dólares en 1,037 pantallas, lo que equivale a menos de 290 dólares por sala, un resultado que, sin embargo, sigue siendo mejor que el reestreno de Blancanieves (a pesar de que Morbius ya estaba disponible en VOD en Estados Unidos en el momento de su regreso a la gran pantalla).
No obstante, Disney podría recuperar su fuerza con otro de sus remakes en acción real de 2025, el de Lilo & Stitch, que se espera para el 21 de mayo de 2025.
