¡Descubre la explicación del final de la película Kraken! ¡Spoilers!
¡Kraken se estrenará en cines el 30 de septiembre de 2026! Si quieres conocer la explicación del final de la película Kraken, ¡sigue leyendo! Kraken es una película de terror francesa estrenada el 30 de septiembre de 2026, primer largometraje de Mohamed Chabane y Théo Jourdain Rhodes (conocido por las series ReuSSS y Jóvenes Millonarios), coescrita con Romain Protat. En una ciudad, una torre abandonada (devastada por un incendio) alimenta rumores y desapariciones. Cinco jóvenes se aventuran allí y se encuentran atrapados frente a un asesino despiadado apodado el Kraken. Para saber si una secuela verá la luz, haga clic aquí. El reparto reúne a Alassane Diong (Idriss, recién salido de prisión), Manon Bresch (Mélia), Guillaume Gouix (el asesino), Bilel Chegrani, Lucie Charles-Alfred, además de los raperos Gazo y La Mano 1.9 en sus primeros papeles cinematográficos. Un slasher urbano a puerta cerrada, la película mezcla tensión, sangre generosa, humor y comentario social sobre los suburbios, en la tradición de Vermin. Prohibido para menores de 16 años, 95 minutos, causó malestar desde su previa en el Grand Rex. Una película de género francés puramente nerviosa e intransigente. ¡Aquí está la explicación del final de la película Kraken!
Explicación del final de la película Kraken
El título Kraken es una ilusión: no hay criaturas marinas. El monstruo es un hombre, un okupa escondido en la torre (Guillaume Gouix), armado, metódico, que conoce perfectamente el lugar. Al final de Kraken, Idriss (Alassane Diong), recién salido de prisión, rechaza una última misión para recuperar dinero: desalojar a este okupa. Otro (Ouss / La Mano 1.9) se encarga de ello con Marvin (Bilel Chegrani), un joven influencer que lo filma todo. Mélia (Manon Bresch) y Layla intervienen al ver la actuación en directo. El grupo se encuentra atrapado piso por piso. La película se convierte en una supervivencia seca y brutal. Las muertes son sangrientas, la tensión no cesa. Un doloroso flashback revela el pasado del asesino y arroja luz sobre los problemas (injusticia, violencia sistémica, inseguridad, vivienda, economía sumergida de la ciudad). El personaje no es un monstruo puramente malvado: tiene una dimensión trágica, que evita el maniqueísmo. Los jóvenes tampoco son víctimas ideales; cada uno tiene sus zonas grises. Para saber dónde verlo en streaming, haga clic aquí.


Al final de Kraken en el último acto, después de idas y vueltas y un enfrentamiento final muy de serie B (violento, físico, casi divertido en sus excesos), la película vuelve a centrar el verdadero horror en la precariedad y los “monstruos anónimos de la propiedad” que dejan que los edificios se pudran. Algunos espectadores saludan el “golpe de genialidad” del guión, otros encuentran el final un poco “demasiado” o políticamente diluido. Al final de Kraken no hay escena post-créditos. El mensaje final insiste: el verdadero Kraken no es un pulpo, es un hombre producido por un sistema, y la propia torre se convierte en el símbolo de una trampa social de la que no podemos salir ilesos. La película abraza plenamente su ADN como slasher francés brutal, imperfecto y maleducado.
