¡Descubre si Atenea interpretada por Zendayae es real en La Odisea de Christopher Nolan! ¡Spoilers!
Atenea es el fantasma que acecha en La Odisea y no es una diosa en absoluto. Es una mujer que Ulises vio morir. A lo largo de las (casi) tres horas de película, Christopher Nolan nos hace creer que estamos presenciando la intervención de la diosa protectora de Homero, que ayuda a su héroe favorito a regresar a casa, radiante de sabiduría de ojos plateados y favor divino. Pero hacia el final de la película, queda claro que el rostro que Odiseo (Matt Damon) ha imaginado pertenece a la sacerdotisa que fue asesinada ante sus ojos durante la caída de Troya; prueba de que esta historia es sólo una cuestión de culpa. Y eso es precisamente a lo que se dirige esta película: en la visión que Nolan tiene de Ulises, el viaje que emprendió nunca tuvo la más mínima importancia. Esto es irónico, considerando que la palabra “odisea” ha llegado a significar viajes épicos. De todos modos, Odiseo regresa en cierto sentido como lo había descrito Homero: vestido como un mendigo, tensando su arco, disparando una flecha a través de doce cabezas de hacha, eliminando a los pretendientes, reclamando a Penélope y coronando a su hijo Telémaco en su lugar. Para saber si Calipso es real, lee esto. La pregunta que se hace Nolan es si el hombre que puso el mundo patas arriba para librar esta guerra tenía derecho a regresar a casa, como los dioses le prometieron. Y la respuesta a la que llega Nolan, entre la caída de Troya y navegar en un barco hacia una luz cada vez más tenue, es que llegar a casa ni siquiera era el objetivo. Entonces, ¿por qué Atenea no era real en La Odisea?
¿Por qué Atenea no era real en La Odisea?
Una vez que se deja de lado el mito, lo que queda es un hombre que relata su propio trauma en el lenguaje de su elección. La Atenea (Zendaya) de Odiseo en La Odisea no es la sabia estratega de la epopeya homérica original que le susurra estrategias de combate al oído, es una alucinación tejida a partir de la imagen de una sacerdotisa troyana decapitada durante el sangriento desenlace del caballo de madera, cuyo sacrificio está tan profundamente anclado en su conciencia que durante diez años ha pasado su tiempo disfrazándolo en compañía divina. Esta es la evidencia más clara de la película de su argumento principal, que todos los dioses en esta Odisea son meros mecanismos de supervivencia. La maldición de Poseidón es la culpa que siente por haber atormentado a Polifemo por puro entretenimiento. Para conocer todas las controversias, lee esto.


Las películas de Nolan siempre han girado en torno a hombres que crean arquitecturas que les permiten escapar de verdades insoportables. La Atenea de Ulises es esta arquitectura a la que le hemos dado rostro y voz. Ella camina junto a él para que él nunca tenga que afrontar solo lo que hizo. El hecho de que la película opte por revelar esta información al final de la obra hace que sea mucho más que un simple giro. Es pura crueldad estructural hacernos pasar dos horas confundiendo el remordimiento y la angustia de un hombre con la bendición de una diosa.
