En La Odisea (2026), Christopher Nolan adapta el gran poema épico de Homero en un espectáculo inmersivo filmado íntegramente en IMAX de 70 mm. Matt Damon interpreta a Odiseo, el rey de Ítaca que, tras la guerra de Troya y la estratagema del caballo de madera, emprende un viaje de diez años para regresar a casa. En su camino se enfrentará a dioses, monstruos y pruebas que pondrán a prueba su astucia y su humanidad. Anne Hathaway interpreta a Penélope, su fiel esposa, Tom Holland y su hijo Telemachus, junto a Robert Pattinson, Zendaya, Charlize Theron y Lupita Nyong’o. Nolan prefiere los efectos prácticos, el rodaje en el mar real y un acercamiento psicológico al héroe marcado por la guerra. Estrenada el 17 de julio de 2026 con un presupuesto de aproximadamente 250 millones de dólares, la película combina la grandeza mitológica con reflexiones íntimas sobre el retorno, la lealtad y la supervivencia. Entonces, ¿quiénes eran los soldados gigantes de La Odisea?
¿Quiénes eran los soldados gigantes de La Odisea?
Los “soldados gigantes” de la Odisea de Nolan son los lestrigones (o lestrygones), una tribu de guerreros caníbales gigantes tomados directamente de la historia de Homero. En el poema, estos seres monstruosos, liderados por el rey Antífates, masacran a casi toda la flota de Odiseo arrojando enormes rocas desde los acantilados y devorando a los supervivientes. Nolan mantiene esta secuencia brutal: un ejército de gigantes con sofisticadas armaduras emerge de la niebla y destruye los barcos, dejando solo un barco para Ulises.


El director hizo pocos cambios importantes en el mito, pero acentuó el lado bélico y tecnológico de su equipo para enfatizar el choque cultural al que se enfrenta Ulises. El rey Antífates es interpretado por Josh Stewart. Para la producción, Nolan rechazó totalmente el CGI: reclutó especialistas de casi 2,10 m (7 pies) para los gigantes y dobles de alrededor de 1,50 m (menos de 5 pies), incluida una mujer, Devyn Dalton, para Ulysses y sus hombres. Gracias a la perspectiva forzada y al encuadre preciso, la ilusión de escala es sorprendente. Matt Damon ha confirmado estas técnicas prácticas en entrevistas, destacando el deseo de Nolan de mantener una dimensión física y tangible, fiel a su estilo. Esta secuencia ilustra perfectamente la ambición de la película: transformar la antigua epopeya en una experiencia sensorial inmersiva respetando el espíritu original.
