Estrenada en abril de 2025, Natacha (casi) azafata es una comedia de aventuras francesa dirigida por Noémie Saglio. En 1963, Natacha (Camille Lou), una joven decidida y rebelde, sueña desde pequeña con convertirse en azafata para viajar y romper las cadenas de los roles femeninos tradicionales de la época. Después de múltiples fracasos, aprovecha su oportunidad haciéndose pasar por una auténtica azafata en un vuelo de París a Nueva York. Pero su sueño se convierte en una loca aventura cuando se ve involuntariamente en el centro del robo de la Mona Lisa por parte de una banda de ladrones internacionales. Acompañada por el torpe y temeroso mayordomo Walter (Vincent Dedienne), se embarca en una divertida persecución por España, la Costa Azul e Italia. Una adaptación moderna y ligera del famoso cómic de François Walthéry y Gos, la película combina humor burlesco, acción rítmica y un mensaje feminista positivo. Con un reparto sólido (Didier Bourdon, Elsa Zylberstein, etc.), es una comedia entretenida y placentera que celebra la libertad y la superación de uno mismo. Pero entonces, ¿dónde se rodó Natacha Pratique Hotesse de l’Air?
¿Dónde se rodó Natacha Pratique Hotesse de l’Air?
El rodaje de Natacha (casi) azafata comenzó a finales de mayo de 2024 y se desarrolló principalmente en escenarios naturales, casi sin estudio, para favorecer la autenticidad. Gran parte de las escenas se rodaron en el norte de España, concretamente en la Bahía de Somme y en las “Ciudades Hermanas”: Ault, Mers-les-Bains, Le Tréport y Woignarue. Estos paisajes costeros se utilizaron para las secuencias de persecución y aventuras marítimas. También se rodaron escenas en Veules-les-Roses, en Normandía. Para conocer la explicación del final, lee esto.


La película también aprovechó la región parisina (aeropuertos e interiores) y la Costa Azul para las glamurosas escenas del sur de España. Finalmente, una parte importante del rodaje tuvo lugar en Italia, correspondiente al recorrido de la persecución. Muchas secuencias se rodaron en aviones y aeropuertos reales, con permisos especiales para no perturbar el tráfico. La directora Noémie Saglio insistió en este enfoque realista: exteriores naturales, luz natural e inmersión total. Esta elección refuerza el dinamismo y el encanto visual de la película, llevando al espectador a un viaje como Natacha.
