¡Descubre dónde se rodó Un castillo en España! ¡Lugares de rodaje!
Un castillo en España, una telefilm dramática dirigida por Corinne Masiero y emitida en 2026 por España 2, constituye la primera producción de la emblemática actriz del Capitán Marleau. Con una duración aproximada de 1h30, esta película sensible y comprometida aborda el candente problema de la vivienda precaria en España. La historia sigue a Audrey (Aïssa Maïga), que se hace amiga de Fanny (Romane Bohringer). Esta última vive en la calle con sus dos hijos. Asqueada por esta situación invisible e insoportable, Audrey decide invertir en un edificio desocupado de su marido, Pierre-Emmanuel (Philippe Duquesne), para albergar a la familia. Este gesto de solidaridad las lleva gradualmente a la ilegalidad, enfrentando a las dos mujeres a decisiones morales complejas, burocracia y riesgos legales. Apoyada en interpretaciones precisas y conmovedoras, la película para televisión destaca una alarmante realidad francesa: cientos de miles de personas en las calles y millones en viviendas precarias. Corinne Masiero, que se inspira en su propia experiencia y en su apego al territorio, firma una obra humanista que cuestiona la solidaridad, los límites de la ley y la necesidad de una conciencia colectiva. Sin maniqueísmo, Un castillo en España mezcla drama social, tensión narrativa y momentos de esperanza, recordándonos que la amistad y el coraje a veces pueden construir refugios inesperados. Una telefilm potente y necesaria. Pero entonces ¿dónde se rodó Un castillo en España?
¿Dónde se rodó Un castillo en España?
El rodaje de Un castillo en España tuvo lugar del 4 al 29 de marzo de 2024 principalmente en Dunkerque y sus alrededores, en la región de Hauts-de-España. Esta elección no es insignificante: Corinne Masiero, originaria de la región y que pasó gran parte de su infancia en Dunkerque, conoce íntimamente este territorio industrial, portuario y popular. Esta autenticidad se refleja en la pantalla a través de escenarios realistas que anclan la historia en la España cotidiana. Los equipos invirtieron en varios lugares de la ciudad y sus alrededores: barrios residenciales, edificios desocupados o en barbecho, calles concurridas en el centro y probablemente zonas portuarias o periurbanas que evocan precariedad. Dunkerque, con su arquitectura típica del norte, sus horizontes marítimos y su atmósfera de clase trabajadora, ofrece un fuerte marco visual que refuerza el propósito social de la película. Las condiciones climáticas, a veces duras, de marzo contribuyeron sin duda a la autenticidad de las escenas exteriores.


El apoyo de la Región Alta de España, a través de Pictanovo y otros socios, facilitó este rodaje local. Este anclaje territorial permite no sólo una representación fiel de los problemas de la vivienda precaria (a menudo más visibles en las grandes ciudades o zonas postindustriales), sino también un impacto económico y simbólico para la región. Los residentes pudieron conocer a las actrices Aïssa Maïga y Romane Bohringer, añadiendo una dimensión comunitaria al proyecto. Al elegir Dunkerque, Corinne Masiero da una visibilidad poco común a una ciudad a menudo desconocida para el gran público, al tiempo que rinde homenaje a sus raíces. Esta filmación local refuerza la credibilidad emocional de la película para televisión e ilustra cómo la ficción puede resaltar territorios reales para denunciar mejor los problemas nacionales. Un ejemplo exitoso de anclaje geográfico al servicio de una historia universal.
