En el episodio más intenso de la tercera temporada de Reacher, un largo flashback revela las verdaderas motivaciones de Jack y aporta una profundidad emocional sin precedentes a la serie.
Los tres primeros episodios de la temporada se estrenaron la semana pasada, mostrando a Reacher infiltrado bajo cubierta para encontrar a una mujer desaparecida, Teresa, quien estaba investigando en secreto a Zachary Beck, un empresario dudoso.
Sin embargo, la razón principal por la que Reacher acepta esta peligrosa misión es personal. Está tras la pista de Quinn, una figura enigmática de su pasado, un traidor que vendió secretos a los enemigos de Estados Unidos. Jack lo describe como “la peor persona que he conocido” y claramente busca venganza.
En el episodio 4, titulado Dominique y disponible en Prime Video, finalmente descubrimos por qué Reacher quiere acabar con Quinn. Spoilers a continuación.
Quinn y Kohl hacen su entrada en la tercera temporada de Reacher
Amazon Content Services LLCAl inicio del episodio 4, Reacher y la agente de la DEA, Susan Duffy, se dan cuenta de que el patrón de Beck, Julius McCabe, es en realidad Quinn. Jack creía que estaba muerto, pero entiende que falló en eliminarlo. Es entonces cuando recuerda su pasado compartido.
En el tiempo en que Reacher lideraba la 110.ª unidad de investigaciones especiales del ejército, se topa con el expediente de Quinn. Es también en ese momento cuando aparece Dominique Kohl.
Kohl, sargento, es asignada a la unidad y rápidamente demuestra ser un verdadero reflejo de Jack: una determinación de acero, un agudo sentido del detalle y una capacidad de deducción digna de Sherlock Holmes.
A través de una vigilancia y un interrogatorio brillantemente ejecutados, Reacher y Kohl descubren que Quinn trabaja para el servicio de inteligencia militar y que es un psicópata sin piedad. Logran reunir pruebas sólidas y preparan su arresto. Reacher encarga a Kohl que capture a Quinn.
Y es en ese momento cuando todo da un giro trágico e inesperado. La operación se convierte en un drama, llevando a Reacher a una vendetta personal contra Quinn. Esta persecución culmina en lo que Jack cree que es la ejecución del traidor con un tiro en la cabeza.
Pero en el presente, a través de un pretexto argumental cuestionable relacionado con un pequeño proyectil y un cráneo demasiado sólido, Jack se da cuenta de que en realidad nunca lo mató. Así que debe encargarse de Quinn una vez más.
Este magistral episodio aumenta la tensión, aclara los puntos críticos, refuerza la urgencia de encontrar a Teresa y señala a Quinn como el mayor enemigo de Jack hasta la fecha. Y, seamos sinceros, todos queremos que Reacher lo mate de una vez por todas esta vez.
